miércoles, 30 de noviembre de 2011

Capítulo 2 - Reencuentro

Al llegar, una chica que estaba con dos chicos más pareció muy extrañada al verle por ahí:
-¡Nayn! ¿Cómo tú por aquí? Hace mucho tiempo que no nos vemos, nos debes una explicación.
-Ya, ya sé que os debo una explicación –explicó Nayn-, pero, Samantha, he encontrado un libro muy extraño del que sospecho que esconde un gran misterio y quería hablarlo con vosotros…
-¿Cómo que un libro extraño? Esta es la peor excusa para estar cinco días sin saber nada de ti –dijo un chico que estaba con Samantha y el otro joven-.
-¡Que no es una excusa, maldita sea! Escuchadme, por favor, no seáis estúpidos. En un blog que encontré en Internet, una chica que se hacía llamar por Simbel00 colgó información acerca de este libro –extrajo su volumen de la mochila que llevaba colgada a los hombros-.
-¡Nayn, ¿de dónde has sacado un libro tan chulo?! –exclamó un chico al que sus amigos llamaban Renn-.
-Renn, ¿estás tonto o algo? Ya os he dicho que parece que esconde un misterio, o algo así… -empezó a irritarse Nayn-.
-A ver si me he enterado. Dices, ¿que te has encontrado ese libro tan alucinante y no sabes lo que pone? Hijo, ¿es que no sabes leer? –dijo entonces el otro chico, que se llamaba Son-.
-Son, échale un vistazo a mi libro, y entonces, veremos lo que dices –se explicó Nayn-.
En ese momento, Nayn abrió una de las páginas del volumen, haciendo despertar la curiosidad de Samantha, Renn y Son, como un tiempo atrás hicieron esos caracteres con Nayn.
Algo brilló en los ojos de Samantha, que era amante de los misterios, la aventura y cosas por el estilo. No pudo contenerlo más, tenía que decirle a Nayn algunas cosas que le habían sucedido en su casa, cuando ella estaba mirando información en Internet acerca de cosas parecidas a estas.
-Nayn, hay algo que quiero deciros… Hace unos días, más o menos dos meses o así, encontré información sobre un libro en el que había unos caracteres parecidos a los de este. En aquella página web, se hablaba de otro que habían encontrado excavando… justamente, debajo de mi casa –dijo Samantha-.
Los otros dos amigos quedaron atónitos, sobre todo Nayn, que le interesaba muchísimo su libro… o lo que fuera eso.
Ya sabían que había tres volúmenes de lo que fueran aquellos extraños “conjuntos de páginas” rellenos de símbolos y más símbolos: el que había encontrado Nayn, el que, según Simbel00, habían encontrado tras los escombros de una biblioteca, y el que habían encontrado excavando por los alrededores de la casa de Samantha.
Renn y Son no terminaban de enterarse del todo de aquel misterio que tenían entre manos Samantha y Nayn. Quedaron en un parque para hablar más detenidamente acerca del tema que tenían ahora la mayor parte del tiempo en la cabeza. Nayn se llevaría el ordenador, Samantha el periódico donde aparecía la información del libro de su casa y Renn y Son se pasarían gran parte de la noche buscando información.
Nayn y sus amigos eran unos chicos de 14 años. Él era un chico con los ojos un tanto extraños, ya que eran anaranjados. Su pelo era moreno. Se hacía querer entre sus compañeros por su buena actitud y su simpatía a la hora de hacer algo por el prójimo. Samantha era una chica de pelo y ojos negros como el carbón, vestía normalmente ropa oscura, pero todos sabían muy bien que no era gótica ni nada por el estilo, por mucho que lo pareciese. Al revés, era muy sociable. Respecto a Renn y Son eran muy parecidos, además de que iban siempre juntos, vestían con ropa similar, y en carácter eran unos chicos realmente despistados… Renn era rubio con los ojos azules, aunque a la hora de ligar siempre fallaba en algo absurdo o se ponía muy nervioso. Por último, Son era un chico más bajo de lo normal con el pelo negro, muchas veces lo confundían con el hermano de Samantha, ya que en aspecto físico se parecían mucho.

Al día siguiente se reunieron en torno a un árbol en el polideportivo de su ciudad.
Nayn sacó de su mochila el Mac, Samantha el periódico y Renn y Son unas hojas que habían impreso.
Alucinaron con toda la información que tenía guardado Nayn en el ordenador. Samantha también se lo curró, le había costado encontrar ese periódico, ya tenía su tiempo. Sin embargo, Renn y Son habían traído información de la que, lógicamente, Nayn ya había leído. Estaban discutiendo sobre cómo empezar su investigación cuando sucedió. Un hecho que cambiaría para siempre sus vidas. Un hecho un tanto absurdo e increíble, como si hubiera salido de una película de ciencia-ficción.

1 comentario:

  1. ¡¡Qué interesante!! ¿Libros debajo de las casas? ¡Cómo mola! Ojalá encontraran uno así bajo la mía jeje :) Me gusta el comentario de Son de ¿no sabes leer? xDD
    Voy a ver que ha pasado...

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