martes, 6 de diciembre de 2011

Capítulo 7 - Llegada a Raiztd

Pareció que todo se paraba a su alrededor. Y así era. Los pájaros estaban suspendidos en el aire, sin mover las alas pero ahí; las hojas de los árboles se detuvieron, ya no flotaban con el aire ni se movían por la brisa. Entonces todo pareció dar vueltas y vueltas y cuando quisieron darse cuenta estaban de pie en una espiral morada que giraba en torno a ellos, haciéndolos estremecer. Cuando terminó de girar, se hallaban en un bosque normal y corriente, era completamente igual a los que estaban acostumbrados a ver. Pero entonces la cosa cambió súbitamente.
De entre la maleza apareció un grifo. <<Una criatura estupenda>>, pensó Nayn con poco temor. Era impresionante, aunque no tanto como Sorend.
Tenía cabeza de águila, cuerpo y cola de león y patas también de águila. Unos impresionantes ojos azules, tan impresionantes porque el color del mar inundaba los iris de aquella criatura. Era del tamaño de Sorend. Los miraba con desconfianza y cierto respeto sin embargo, aunque también con un brillo de desafío en aquellos ojos color mar. Agitó la cola y para la sorpresa de los chicos, la criatura habló con una voz embriagadora y suave. Debía ser una hembra.
-Hola, Sorend –saludó la criatura-. ¿Son estos los chicos de los que habla la profecía?
-En efecto, Nora –sonrió el fénix-. Chicos, esta es mi… compañera.
Nayn dio un paso al frente.
-Mis… mis más cordiales saludos –tartamudeó-.
-Estos humanos… -se rió Nora-. No tienes de qué temer, chico, no te voy a comer, ¿sabes?
-Lo sentimos, nuestro amigo es un poco desconfiado –explicó Samantha con una risilla baja-. Me llamo Samantha y este miedoso se llama Nayn.
-Y yo Son –añadió impaciente-.
-He leído lo máximo que he podido acerca de vosotros. Sois impresionantes. Realmente impresionantes –cambió ella de tema aunque sin retirar la sonrisa de su cara-.
-Ya nos habló de eso Sorend –dijo Nayn-.
-Me gustaría saber más sobre Raiztd, si no es molestia. Querría conocer más acerca de sus razas, de sus lugares, de sus culturas, de sus costumbres… -pidió Samantha-.
-Yo te explicaré todas las cosas que quieras saber, Samantha –Nora habló con voz dulce-.
-Está bien, yo mientras iré enseñando cosas a este par –asintió Sorend, con un gesto hacia Son y Nayn-.



Samantha y Nora se dirigieron un poco más dentro del bosque. La chica seguía al grifo con gran interés, esperando encontrarse con una especie de cabaña de gran tamaño. Sin embargo, no encontró nada parecido a eso, únicamente un gran claro en el que se podía ver unas cenizas, como de una fogata que ya se había extinguido.
-Acomódate, tenemos mucho de qué hablar –hizo un gesto con su garra Nora señalando la hierba que crecía bajo sus pies-. ¿Qué es lo primero que me preguntarás?
-Me gustaría saber más sobre cada una de las razas que habitan este mundo –indicó ella, interesada-.
-Empezaremos por los leviatanes, las primeras criaturas que habitaron nuestro mundo, es decir, las que más historia tienen.
-Si no recuerdo mal, son unos dragones acuáticos, nada más…
-En eso te equivocas, niña –le corrigió, con una mirada penetrante que la hizo estremecer-. En nuestro mundo no, tienen una larga historia, como ya te he dicho. Si no va a haber más interrupciones prosigo.
-Adelante, adelante –enrojeció levemente la chica-.
-Bien. En los principios de Raiztd, como ya te he dicho, los leviatanes poblaron el mundo. Llegaron a tierra tras años de viaje por el mar. Al ver que no podrían sobrevivir sin agua, esta raza evolucionó enormemente haciendo de ellos unos temibles dragones de escamas de tonos azulados y con, además unas alas membranosas de color morado.
 >>Actualmente los leviatanes pueden respirar tanto en agua como en tierra, así que, ocupan una gran parte del territorio raiztdiano. Sabrás que nuestro mundo se divide en regiones y esto les daba una gran ventaja a los leviatanes, que en las numerosas guerras que tuvimos antaño conquistaron muchas tierras porque podían desplazarse por tierra, mar y aire, y eso hacía muy molesta a esta raza, hasta que llegó la paz a nuestro mundo. Hasta ahora, que esa paz ha desaparecido. Se ha predicho que se avecina un gran mal que podrá destruir todo Raiztd. Y sus habitantes con él.
Samantha enmudeció. Comprendió entonces de que eran ellos los chicos que irían y vencerían a ese mal tan horrible.
-Samantha, ¿prosigo con los Dhyuns?
Volvió a la realidad.
-¿Qué es eso?
-¿Prosigo? –sonrió enigmáticamente Nora-.
-Sí, por favor -asintió con una media sonrisa ella-.

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