miércoles, 11 de enero de 2012

Capítulo 14 - Una roca interesante

     Marcharon cuando ya la noche había caído. Hacía frío; más del que Nayn había imaginado al ver la temperatura durante el día en Raiztd. No tardó en ponerse la sudadera que llevaba en su mochila. Samantha y Son le imitaron.
     Tras unos minutos de caminata, los chicos llegaron hasta el Fent. Era impresionante. Una roca de color rojo fuego, como había descrito Nora, que se alzaba imponente. Era como un menhir solo que de aquel color tan vivo.
     En cuanto llegaron al claro donde estaba el Fent, Samantha sintió como un torrente de energía la inundaba. Entonces recordó que Nora también había dicho que esa especie de menhir renovaba por completo la magia de un mago, haciéndole sentir más poderoso aúny que por eso eran tan anhelados. Como Samantha era una nueva maga, esa sensación le encantó.
     A Son, el aroma que se respiraba allí, le recordaba a un ambientador de coche. Todo olía muy floral y sobre todo, natural.
    -Este es el Fent del que os hablaba –cortó el silencio Nora.
    Nayn, que llevaba la espada en un cinto, se dio cuenta de que ésta brillaba cuanto más se acercaba a aquella piedra tan extraña. La sacó de su funda y todos miraron, con asombro, el resplandor rojizo que se fusionaba con el del Fent. Aún más potente que antes; era un espectáculo al que casi no le podías dirigir su mirada por la intensidad de su luz.
     -Como pensaba… -comentó pensativo Sorend.
     Nayn le dirigió una mirada interrogativa.
     -Tu espada tiene relación en algo con esta roca –se explicó-. Creo que es por el elemento. Cada espada y cada Fent tienen un elemento que se caracterizan por el color de éstos. Si el elemento de un Fent y una espada coinciden, quiere decir que se complementan. Por ejemplo, de normal, Son habría ganado en un duelo de espada contra ti –Son sonrió-, pero ahora, como estás cerca de esta roca, que se complementa con tu espada, ganarías tú y aplastándolo.
     Los chicos se miraron entre ellos, pensativos.
     -Como los magos no tienen elemento, sino color –dijo Nora-, el Fent les proporciona igual energía aunque su magia sea de color diferente al de la roca.
     Samantha sabía que esa explicación iba para ella y no para los chicos. Asintió con la cabeza.
     -Samantha –dijo la grifo mirándola-, pon la mano en la roca.
     La chica lo hizo. Abrió mucho los ojos y sus amigos lo notaron. Nayn preguntó:
     -¿Estás bien?
     Samantha se separó de la piedra y respondió:
     -No me he sentido mejor.
     Y sonrió. Nayn se quedó aliviado, creía que le había pasado algo. Son no los estaba mirando, se entretenía con la hierba, que allí se movía sin necesidad de aire. Escuchó algo y se puso en pie de un salto y cogió su espada que estaba tirada un poco más allá.
     -He oído algo por allí –dijo señalando a unos arbustos que crecían a su alrededor, con los ojos entrecerrados.
     -No pasa nada –sonrió Nora-. Aquí, no solo la hierba está viva. Los arbustos también. Además, por la noche, los animales salvajes de Raiztd entran en una especie de mini-hibernación. Y dudo mucho que sea un dhyun, que dormitan en sus cuevas.
     -Volvamos a la cascada, os contaré lo que haremos mañana –cortó Sorend.
     Volvieron hacia allí, pero tuvieron complicaciones. Algunos arbustos les cortaron el paso y Nayn tuvo que utilizar su arma para abrirse paso. Pero al final llegaron.
     Una vez allí, Sorend empezó a hablar sobre lo que tenía planeado para hacer al día siguiente.
     -Tengo pensado que vayamos a Even, una ciudad de grifos que está cerca de aquí. Quiero que conozcáis un poco más la cultura raiztdiana. Lo difícil va a ser que la gente no se asuste al veros por ahí. Otra cosa que va a ser difícil será que no os ataquen en busca de venganza. Hay gente que familiares suyos viajaron a la Tierra y no regresaron porque los humanos los mataron por temor.
     Samantha palideció. No se imaginaba que pudiera morir a manos de una criatura tan ‘’irreal’’ como un grifo.
     -Pero no os preocupéis, sabéis manejar la espada, Samantha tiene el don de la magia y estaremos nosotros para protegeros de aquello con lo que os podáis enfrentar allí –los tranquilizó Nora.
     Nayn y Son asintieron, pero Samantha no lo tenía del todo claro. Aunque era aventurera, y en eso no la ganaba nadie, no podía evitar temer. Sin embargo, durmió toda la noche de un tirón sin pensar en ello.

2 comentarios:

  1. Mola mucho lo de la piedra :) Uy, a ver si los van a intentar matar. Yo tengo planeado algo así para LPDE pero no sé si que se muera alguien o se salven todos xD
    ¡Un beso! <3

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  2. No seas bestia, no los hagas morir O.O xDD

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